En serio, Israel puede echar un pedo en la dirección de Libano o Gaza y todo el mundo denunciarán como contrario al derecho internacional.
Quizá estes expertos podrián expulsar Hezbolá con sus criticas en lugar de la tormenta de denunciaciones sin soluciones para los que viven en el norte de Israel.
En serio, no deseo la muerte de este pendejo, este criminal, este violador sino un caída de dolor, de debilidad, de sufremiento. Lo suficiente para mí.
A pesar de todo, Israel debe romper relaciones con al-Andalus. (Lo siento, “España”.)